Ala Nibia Sabalsagaray

Inauguración de la nueva ala del Instituto de Profesores Artigas (IPA), denominada:
Nibia Sabalsagaray


Profa. Nibia Sabalsagaray



Carta

La camarada Nibia ha muerto. Y es preciso
hacerle un duelo activo de pintadas
de calles que la nombren.

De escolleras, de muros imborrables.
Hacerle un duelo claro como una sola savia.

Que paredes y esquinas
esgrimidas de cólera y ladrillo, den memoria.
Y los volantes leves.
Y las arquitecturas.

Que su querido nombre y su sustancia pura
conforten y endurezcan los pasos de la calle.
Que el fruto lacerante de su vida nos aguarde y nos una.

Que repiquen las voces una a una de todos los que viven
al calor de la sangre irreparable.
De los pálidos héroes de pétalo
y madera de Vietnam
en cuyas voces breves
tiemblan
las palabras heridas de la selva, la inexpugnable ciudadela hilada de bambú
y de metralla donde la dignidad humana fue plantada
y los frutos del bien
y la inocencia.

Nibia Sabalsagaray, docente, ha muerto
detenida. Ha muerto
torturada.

Ha muerto sostenida por vértebras macizas de silencio.
Por radicales cadenas solidarias.
Por fábricas, crisoles y lagares, por usinas y máquinas.

Ha muerto sostenida por el mundo que amaba y defendía.

La sostienen aún

su humamidad germinada en las cosas
feraces
de donde provenía. Su vida clara.







Carta a Nibia Sabalsagaray

Querida camarada si supieras
qué cosas me recuerdas.
Me recuerdas el tiempo del café.
Y la limpieza -escoba y palo- en el umbral del IPA.
El olor resteñado del frío, el olor matutino
y primordial. Las voces de nosotras y las ropas unánimes que usábamos.
Las asambleas plenarias como colosos
faros.
Tu repentina ris compañera, campesina y urbana
Y el mar -légamo triste-
paisaje familiar, patibulario. El mar
ancho y portuario.

Te recuerdo, subiendo y redactando.

Vengo de ver tus pasos de muchacha
tus grandes pasos verdes
y multitudinarios. Vengo de ver la nave
de tus anchas caderas procelosas.
Tu pollera flameando. Tus monásticas ropas.
Nibia Sabalsa, vengo
de escuchar en las sombras
todo lo que nutre tu recuerdo y vengo, golpeada y sobreviva
a maldecir la muerte
que te derriba
a maldecir las manos
que te hurtaron el sueño
y te impusieron el breve cautiverio de un sábado de muerte.
Cuando todos caímos
en los senos del sueño
sin poder socorrerte.

Vengo de consultar tus estirpes
terrestres, tus ínsulas helvéticas
tus penates agrícolas. Tu solar lar granjero.
Tu cultura cereal de cavas y graneros.
También tu injusta muerte.

Por eso, camarada, también vengo
a llorar a tu frente.





Hicieron uso de la palabra, Profa. Silvia San Martín, Profa. Vanina Arregui (sobre textos* de Profa. Tatiana Oroño), y Profa, Liliana Bardallo.


(Profa. Silvia San Martín)


(Profa. Vanina Arregui)


(Profa. Liliana Bardallo)


(Prof. Oruam Barboza)


(Prof. Jorge Nández)


(izq.: Profa. Lilián D'Elía)




Se descubrió una placa con poema de Profa. Tatiana Oroño.







Profesora de literatura Nibia Sabalsagaray, egresada del IPA y activista social uruguaya. Fue torturada y asesinada durante el gobierno cívico-militar que rigió entre 1973 y 1985 en Uruguay.

Biografía (Wikipedia)



"Carta" y "Carta a Nibia Sabalsagaray", poemas de la Profa. Tatiana Oroño, 1974.


*Textos leídos, de la Profa. Tatiana Oroño, serán publicados en el próximo numero de la Revista Voces, de La Asociación de Educadores de Latinoamérica y del Caribe (AELAC).


Biografía de Nibia (Wikipedia)
Foto de Nibia (expuesta en el Auditorio)

Poemas (Profa. Tatiana Oroño)


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